domingo, 23 de febrero de 2014

Innovación en salud: el proyecto Sana de MIT

Innovación en salud: el proyecto Sana de MIT

Escrito por: Luis Carlos Pérez el Martes, 18 Febrero 2014. Posted in noticias inicioCiencia y tecnología
Innovación en salud: el proyecto Sana de MIT

Uno de los invitados principales de EmTech Colombia 2014, que se desarrollará en Medellín entre el 19 y 20 de febrero, es el médico e investigador Leo Anthony Celi. Este magíster en Informática Biomédica del MIT, y en Salud Pública de la Universidad de Harvard, es el fundador de la plataforma Sana, una de las mayores apuestas en innovación en salud que tiene hoy el mundo.
Celi, que actualmente es profesor de la Escuela de Medicina de Harvard y director de investigación clínica del Laboratorio de Física Computacional del MIT, habló con Ruta N sobre Sana, sus objetivos, retos, y cómo la innovación puede aportar a mejorar los problemas de salud.
Ruta N: ¿Qué es Sana? ¿Cuál es el principal objetivo de este proyecto y plataforma?
Leo Celi: Sana es una organización de voluntarios, liderada por el Laboratorio de Ciencia Computacional e Inteligencia Artificial del MIT –CSAIL-. En esencia, Sana es una plataforma móvil y abierta de telesalud, que permite capturar, transmitir y archivar compleja información médica, como son los electrocardiogramas y las señales de encefalograma, además de la historia clínica y la información demográfica del paciente.
De igual manera, Sana desarrolla un curso sobre innovación en los sistemas de información clínica del mundo, haciendo énfasis en el diseño, implementación, evaluación y escalamiento de plataformas que mejoren la calidad de vida en comunidades de bajos recursos. El curso es completamente gratuito y está disponible en internet. Actualmente tenemos más de 500 estudiantes alrededor del mundo, de países como Colombia, Filipinas, India, Túnez, Kenia, Uganda y Taiwan.
¿Cómo la innovación puede aportar a la salud?
L.C: El interés del mundo por la innovación médica y la calidad en la atención ha crecido de manera increíble en los últimos años. A pesar de este interés, los esfuerzos para mejorar el servicio de salud en los países subdesarrollados o en vías de desarrollo como Colombia, aunque están bien intencionados, han fallado y se han quedado cortos en muchas áreas importantes.
Las innovaciones tecnológicas han sido vistas como soluciones aisladas, en lugar de ser tomadas como herramientas que se integran a los programas de mejoramiento. Estas tecnologías son llamativas, especialmente para innovadores empresariales, pero cuando son aplicadas indiscriminadamente a una débil infraestructura médica pueden producir un impacto insignificante o de corta duración, que está muy distante de su verdadero potencial para mejorar la calidad de la salud.
En EmTech se discutirá sobre tecnologías emergentes. ¿Cómo la inteligencia artificial, y la tecnología en general, puede ayudar a mejorar los procesos clínicos en un país como Colombia?
L.C: La esperanza de que los problemas que tenemos, que hemos tenido y que vamos a seguir teniendo en la salud global, van a encontrar una solución tecnológica es muy seductora. La decepciones y los fallos son inevitables. El mayor obstáculo que enfrenta la salud global radica en la entrega o distribución. Nosotros no podemos imponer una solución tecnológica en un contexto con una débil infraestructura médica. Productos innovadores, como dispositivos médicos, software o medicamentos, van a tener muy poco impacto si no son incorporados en un sistema médico con buen desempeño.
Lo que necesitamos son innovaciones a nivel de sistemas. Ya tenemos suficientes aplicaciones móviles, microscopios de bajo costo, glucómetros y una gran cantidad de monitores. Tenemos vacunas que no requieren refrigeración e incluso láseres que atrapan mosquitos. Nos hacen falta innovaciones que conviertan esos componentes en sistemas que puedan ser llevados a escala.
Sana mezcla campos como la medicina, la ingeniería y la informática, con ciencias sociales, negocios y emprendimiento. ¿Cómo hicieron para fusionar áreas tan diferentes entre sí?
L.C: Con la creciente participación en la salud mundial de médicos, trabajadores de la salud, ingenieros y expertos en computación, el riesgo de fragmentación entre los diferentes grupos profesionales es enorme. La falta de coordinación entre las personas puede representar un mayor obstáculo para la meta de reforzar el marco institucional y la prestación de los servicios de salud.
Como pueden ver, resolver los problemas de la salud mundial no es fácil. Nosotros no somos la primera generación de innovadores y emprendedores que se han preocupado por este tema. Sería arrogante pensar que somos más inteligentes que las generaciones anteriores. Lo que hicimos fue proponer un mantra de colaboración, en el que adherirse implica una estrategia multidisciplinaria que utiliza herramientas innovadoras para resolver las necesidades de las personas.
Este tipo de modelo tiene muchos retos, especialmente si pensamos que la mayoría de emprendedores prefieren tomar un enfoque individualista. Además, tenemos que tener en cuenta que los profesionales de diferentes industrias pueden tener paradigmas o prácticas que son difíciles de enlazar en nuevos y diferentes contextos. Lo cierto es que una efectiva colaboración requerirá liderazgo político en las diferentes organizaciones, en el gobierno colombiano, para que con las diferentes innovaciones también lleguen políticas de apoyo y mecanismos de financiación que puedan producir un cambio real y cambiar, para bien, los sistemas de salud.

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